07 febrero, 2006

El arte de besar


Comienza besando la parte interna de la muñeca de tu pareja, de esta manera podrás sentir el pulso de ella, lo que calentará sus labios.
Apoya tus labios ligeramente sobre los de ella y luego apártalos. Toma su cara entre tus manos. Apoya de nuevo tus labios en los de ella mientras la miras a los ojos y presiona suavemente labio contra labio.
Dedica varios minutos a explorar los labios de ella, uno a la vez. Tus besos deben ser suaves, dulces y juguetones.
Cierra los ojos y bésala apasionadamente, sin introducir la lengua en la boca de ella.
Descubre sus zonas erógenas con tus labios, comenzando por detrás del cuello. Esto incluye las axilas, los codos, la parte interna de los muslos, las rodillas, la espalda, el busto y las zonas genitales.
Besa, lame y succiona los pechos de ella hasta hacerla arder de deseo. Presta atención a los pezones. Alterna la parte áspera de tu lengua (la de arriba) con la lisa (la inferior) para crear diferentes sensaciones en ella.
Vuelve a besarla en la boca. Recuerda usar la lengua suavemente. Con tu lengua juega con la de ella, y recorre toda su boca, sus dientes y labios suavemente. No introduzcas tu lengua con mucha fuerza.
Sigue haciendo esto hasta conseguir el máximo placer posible en ella.
De esta manera lograrás que tus besos duren una mayor cantidad de tiempo y realmente disfruten ambos del arte de besar.