30 diciembre, 2005

Conquista de Verano

El verano es un periodo de descanso, ideal para vivirlo momento a momento, para no sumar presiones de ningún tipo. Por eso, normalmente, se inicia muchas relaciones afectivas pasajeras.
Cuando llegan las vacaciones se interrumpe la rutina de la vida diaria y es la oportunidad para relajarse y descansar. Los días son más calidos y es distinta la predisposición de las personas para vivir una aventura. Todo, en su conjunto, produce que nazcan amores de verano, unos breves, otros extensos, fogosos o tiernos. ¿Quién no ha vivido un amor de verano? Durante las vacaciones todo cuenta, viajar, conocer lugares exóticos, dejar de lado las preocupaciones, todo esto predispone a las personas a conocer gente nueva, a abrir sus horizontes y sacarse algunos prejuicios de encima. Las emociones se potencian y todo parece estar más relacionado con el amor. Muchas veces las personas, en especial las que trabajan mucho durante el año encuentran el contraste perfecto durante las vacaciones; puesto que se dan el tiempo para ellos mismos, para el romanticismo y las cuestiones del amor íntimo.